Indirectamente, el spam toca también la privacidad del destinatario. La dirección de e-mail como un dato privado (pues permite identificar a una persona). Dentro de las múltiples falencias y vacíos de esta ley, al menos garantiza a las personas los siguientes derechos (que acá nos interesan):
- El dato personal es propiedad de su titular (a quien identifica) y no de quien lo almacene (el tratante de los datos).
- Todo tratante de datos personales debe registrar la existencia de su base de datos y definir qué datos personales almacena (No recuerdo dónde, creo que en el Ministerio de Economía; por favor aclarar quien sepa).
- A solicitud del titular, el tratador de datos debe informar al titular acerca de todos los datos de carácter personal que tenga almacenados sobre él. Esto se denomina una causa Habeas Data (en latín, "haya (traigan) ante mí los datos").
- El titular de los datos tiene derecho a que el tratador tenga una versión correcta y actualizada de sus datos.
- El titular de los datos tiene derecho a que el tratante suprima (elimine, borre) toda copia de sus datos personales en todos sus medios de almacenamiento (lo que incluiría incluso los respaldos).
- El tratante debe acusar recibo de estas solicitudes al titular de los datos en dos días hábiles y ejecutar lo solicitado en un par de semanas (no recuerdo si son 10 ó 15 días).
No hay comentarios:
Publicar un comentario